noticias olvidadas

El año termina hoy,  y los medios nos inundarán con especiales de lo que sucedió en 2008. Sin embargo hubo algunas noticias a lo largo del año que pasaron desapercibidas. Foreign Policy ha recopilado diez de ellas:

1. El refuerzo en Afganistán empieza antes de lo previsto

2. Aumenta la producción de coca en Colombia

3. El próximo Darfur se calienta

4. Estados Unidos ayuda a India a construir un escudo antimisiles

5. Rusia trata de conquistar África

6. Los paneles solares emiten gas de efecto invernadero

7. El acero de Shanghai no pasa las pruebas de seguridad básicas

8. La ayuda a Georgia paga un hotel de lujo en Tbilisi

9. Por primera vez, un ciudadano estadounidense es condenado por torturas en el extranjero

10. Una empresa estadounidense vende ‘pistolas sónicas’ a China

¿hemos cambiado en algo?

Ayer estuve en un Museo sobre métodos Tortura y la sensación que te queda tras verlo es de un mal cuerpo increíble. Independientemente de lo crueles, sádicas y terribles que fueran uno sale pensando que vive en un mundo mejor, lejos de la Santa Inquisición.

Hoy, ¿somos más civilizados? En principio parece que sí, pero mirando mi alrededor me entran las dudas. Hace bien poco, en España, ejecutábamos inocentes con el garrote, un método que ríete tú de las lapidaciones iraníes. Hoy en Guantánamo se practica la "privación sensorial" (la burocracia crea eufemismos cojonudos) con total impunidad. En Irak, los mercenarios matan, violan y aterrorizan a la población sin que ningún tribunal pueda juzgarles. La posición de la mujer en Oriente sigue jodida, en África las continuas guerras civiles consentidas y alentadas por Occidente dejan historias estremecedoras, los homosexuales son perseguidos y ejecutados en muchas partes del mundo.

Hoy parece que una descarga eléctrica es más humana que un látigo, pero el dolor es el mismo, y la indefensión y miedo del reo igualmente intensos. Una descarga humaniza  los clavos de antaño, porque no vemos cómo se perfora la carne y la sangre brota.  Nos repugna ver heridas y por eso buscamos métodos de tortura "limpios", que no dejan marcas.

Seguimos siendo seres despreciables.