Por los regalos. Por las bragas de blancanieves. Por la pandereta. Por los ralladores. Por la botella de orujo que nos es algo familiar. Por Isabelita, que ocupará un lugar destacado en la chimenea. Por las fotos de los Kiss. Por los cubiertos. Por los boles. Por la tabla de cortar. Por el sacacorchos.
Y por venir.
con esto, nuestro piso es aún más entrañable