cómo hacer fideuá a la marinera

Una recetilla fácil de hacer, que queda mu rica y muy aparente. Básicamente se trata de perder el miedo que da ir a la pescadería sin tener ni puta idea de la diferencia entre una merluza y una pescadilla. Yo normalmente, cuando hago esto echo bien de pasta y así lleno algún tupper. Necesitarás, para unas 4 raciones generosas…

Ingredientes:

  • Fideuá. Yo compro la de pastas Gallo, pero no creo que haya mucha diferencia con el resto. Un paquete de medio kilo va bien, aunque no hace falta echarlo entero.
  • Anillas de calamar. Ponte todo chulo y pídele un puñado o dos al pescadero.
  • Langostinos. De los cocidos (los que no tienen un color marrón asqueroso). Como 10 o 12.
  • Unas almejillas, que siempre dan sabor. Con unos 100 o 200g es suficiente.
  • Caldo de pescado. El de Gallina Blanca va muy bien, pero si te quieres lucir bien lucido, utiliza el Caldo Aneto. Cuesta unos 7 euros el brick, pero los vale.
  • Ajo, cebolla, aceite, sal y colorante alimenticio de ese.

Cómo hacer la fideuá:

Coge una cazuela o una sartén grande dependiendo de la cantidad que quieras hacer. En mi caso, es para 4 raciones y hay que tener en mente que:

  • La pasta crece. Bastante.
  • Vamos a echarle, como poco, un litro de caldo.
  • Y como dice la sabiduría popular, ande o no ande, herramienta grande.

Es decir, que tengas sitio.

Seguimos. En mi caso, al ser torpe preparo primero las cosas para no estresarme después. Si eres hábil o puedes hacer más de una cosa a la vez, allá tú. Corta las anillas en trozos que puedas comer sin necesitar un cuchillo (cuanto menos ensucies a la hora de comer, menos friegas). Si tienes la boca grande, piensa que tus invitados igual no, así que pártelas pequeñitas. Pela los langostinos, y guárdate las cabezas, que dan sabor. Los langostinos pelados córtalos también en trozos pequeños que así parece que hay más. Si no te fías de tu pescadero, o simplemente eres prudente (la arena puede joderte la vida), coge una cazuela con agua y echa las almejas. Calienta el agua hasta que se vayan abriendo y resérvalas.

Ahora empezamos con la apertura estándar, es decir, picar un par de dientes de ajo y una cebolla y echar al fuego con un culo de aceite para que empiece a pochar. El fuego medio, vamos que no se te queme. Cuando la cebolla se vaya animando, echa las cabezas de los langostinos. Ten cuidado que no dejen bigotes por ahí, que luego eso da mucho asquete. Déjalas que se doren un poquillo y que suelten el juguillo y luego retíralas. Añade ahora las anillas de calamar y déjalas un rato. Las anillas sueltan un montón de agua, así que espera a que se vaya consumiendo.

Cuando lo veas claro, echa la pasta. Calcula siempre unos 100g de pasta por persona. Acto seguido añade el caldo, el brick de litro entero sin piedad. Ahora toca echar el colorante alimenticio (echa bastante, que da alegría), los langostinos y las almejas. Deja hervir un ratillo y prueba para ajustar la sal. Normalmente, el caldo lleva sal aunque va un poco cortito, pero esto va en gustos. Si quieres darle alegría echa algo de sal.

Déjalo que siga hirviendo y prueba de vez en cuando hasta que la pasta esté en su punto. Esto va en gustos, si te gusta más blanda o más durilla, así que tú verás. Si ves que te quedas sin líquido (cosa rara), añade más agua y vigila la sal.

Y ya está. Si lo has hecho bien queda tal que así:

Fideuá a la Marinera
un poco corto de colorante, pero rico, rico.

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