cómo hacer un potaje de garbanzos en condiciones

Los platos de cuchara son los más agradecidos ahora que el veranillo se acaba y en cuatro días empieza a hacer fresco. Un potaje de garbanzos te deja como nuevo y esta tirado de hacer.

Hay dos formas de hacerlo, la fácil y la muy fácil. La diferencia está en si utilizas garbanzos de verdad o compras unos botes, que la verdad es que quedan igual de ricos.

Si utilizas garbanzos de los de verdad, déjalos a mojo la noche anterior. Es la putada de utilizarlos, que tienes que saber que al día siguiente te va a apetecer comer garbanzos. Si utilizas los de bote, evita los botes más baratos. Los garbanzos están duros y ya puedes tenerlos en el fuego cuatro horas, que seguirán duros como piedras. Los del Hostal van bastante bien.

Ingredientes:

  • Bote de Garbanzos o Garbanzos que hayas dejado a mojo.
  • Espinacas congeladas.
  • Bacalao desmigado, sólo si te quieres lucir.
  • Pimentón picante, que hay que darle sabor a la vida.
  • Vino Blanco que nunca va mal.
  • Cebolla, ajo, aceite y sal.

Cómo hacer el potaje:

Empieza como con todos los platos, picando una cebolla, un par de dientes de ajo y échalos en la cazuela para que empiecen a pochar.

Cuando la cosa tenga ya buena pinta, echa los garbanzos. Bien sean los de bote o los que has tenido remojándose. Añades agua (bastante, que no importa que quede caldos o), pimentón picante (al gusto, yo soy generoso con esto), sal y si acaso un chorrito de vino blanco, que no sé si pega mucho pero siempre da alegría.

Si vas a usar bacalao desmigado, deberías haberlo tenido en remojo durante 2 o 3 días antes cambiándole el agua frecuentemente. Si no lo has hecho, te jodes y lo utilizas otro día. Échalo en trocitos pequeños, el objetivo es que aporte sabor, no pegarte un festín de bacalao.

Ahora deja todo aquello cocer. Si estás usando garbanzos de bote, el tiempo es irrelevante. Puedes tenerlo 10 minutos o 3 horas y el resultado será similar en cuánto a dureza de los garbanzos. En este caso yo te recomendaría tenerlos 20 minutillos. Si utilizas garbanzos de verdad, tendrás que tenerlos bastante tiempo (más de una hora). Prueba frecuentemente y asegúrate que el agua no se consume. Es un plato de cuchara, tiene que tener caldo!

Cuando los garbanzos estén en su puntillo, echa las espinacas (no hace falta descongelar). Yo para un bote de garbanzos utilizo 2 bloques de espinacas de las congeladas. Las Frudesa van muy bien, pero aquí no se nota mucha diferencia si utilizas las marcas baratas. Ya con las espinacas, déjalo 15 minutos hasta que las espinacas se descongelen y se mezclen bien con todo el tinglado.

Y ya está. Nutritivo, sano y rico, rico. Y además, aguanta bastante bien en un tupper para el día siguiente. ¿Qué más se puede pedir? A mí me quedó tal que así:

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cuando llega el frío esto es canela fina!

cómo hacer fideuá a la marinera

Una recetilla fácil de hacer, que queda mu rica y muy aparente. Básicamente se trata de perder el miedo que da ir a la pescadería sin tener ni puta idea de la diferencia entre una merluza y una pescadilla. Yo normalmente, cuando hago esto echo bien de pasta y así lleno algún tupper. Necesitarás, para unas 4 raciones generosas…

Ingredientes:

  • Fideuá. Yo compro la de pastas Gallo, pero no creo que haya mucha diferencia con el resto. Un paquete de medio kilo va bien, aunque no hace falta echarlo entero.
  • Anillas de calamar. Ponte todo chulo y pídele un puñado o dos al pescadero.
  • Langostinos. De los cocidos (los que no tienen un color marrón asqueroso). Como 10 o 12.
  • Unas almejillas, que siempre dan sabor. Con unos 100 o 200g es suficiente.
  • Caldo de pescado. El de Gallina Blanca va muy bien, pero si te quieres lucir bien lucido, utiliza el Caldo Aneto. Cuesta unos 7 euros el brick, pero los vale.
  • Ajo, cebolla, aceite, sal y colorante alimenticio de ese.

Cómo hacer la fideuá:

Coge una cazuela o una sartén grande dependiendo de la cantidad que quieras hacer. En mi caso, es para 4 raciones y hay que tener en mente que:

  • La pasta crece. Bastante.
  • Vamos a echarle, como poco, un litro de caldo.
  • Y como dice la sabiduría popular, ande o no ande, herramienta grande.

Es decir, que tengas sitio.

Seguimos. En mi caso, al ser torpe preparo primero las cosas para no estresarme después. Si eres hábil o puedes hacer más de una cosa a la vez, allá tú. Corta las anillas en trozos que puedas comer sin necesitar un cuchillo (cuanto menos ensucies a la hora de comer, menos friegas). Si tienes la boca grande, piensa que tus invitados igual no, así que pártelas pequeñitas. Pela los langostinos, y guárdate las cabezas, que dan sabor. Los langostinos pelados córtalos también en trozos pequeños que así parece que hay más. Si no te fías de tu pescadero, o simplemente eres prudente (la arena puede joderte la vida), coge una cazuela con agua y echa las almejas. Calienta el agua hasta que se vayan abriendo y resérvalas.

Ahora empezamos con la apertura estándar, es decir, picar un par de dientes de ajo y una cebolla y echar al fuego con un culo de aceite para que empiece a pochar. El fuego medio, vamos que no se te queme. Cuando la cebolla se vaya animando, echa las cabezas de los langostinos. Ten cuidado que no dejen bigotes por ahí, que luego eso da mucho asquete. Déjalas que se doren un poquillo y que suelten el juguillo y luego retíralas. Añade ahora las anillas de calamar y déjalas un rato. Las anillas sueltan un montón de agua, así que espera a que se vaya consumiendo.

Cuando lo veas claro, echa la pasta. Calcula siempre unos 100g de pasta por persona. Acto seguido añade el caldo, el brick de litro entero sin piedad. Ahora toca echar el colorante alimenticio (echa bastante, que da alegría), los langostinos y las almejas. Deja hervir un ratillo y prueba para ajustar la sal. Normalmente, el caldo lleva sal aunque va un poco cortito, pero esto va en gustos. Si quieres darle alegría echa algo de sal.

Déjalo que siga hirviendo y prueba de vez en cuando hasta que la pasta esté en su punto. Esto va en gustos, si te gusta más blanda o más durilla, así que tú verás. Si ves que te quedas sin líquido (cosa rara), añade más agua y vigila la sal.

Y ya está. Si lo has hecho bien queda tal que así:

Fideuá a la Marinera
un poco corto de colorante, pero rico, rico.