desconfiados por naturaleza

Por cosas que tiene la vida, hoy me he quedado encerrado en la terraza. Sin nadie en casa, sin móvil y sólo con un cenicero lleno de colillas de puros. Como la vida está muy mal y no es plan de romper el cristal (aparte que no sabría con qué hacerlo), me he puesto a intentar que la gente que pasaba por la calle llamase por teléfono (menos mal que me sé algún número de memoria) para que me viniese a buscar. Menos mal que vivo en un primero.

Resultado:

  • Un señor me dijo que no llevaba móvil. No me lo creo.
  • Un repartidor me dijo que no llevaba móvil. Éste sí que no se lo cree ni él.
  • El chino de debajo, al que le he comprado toneladas de hielos, me miraba gritar desde la terraza con cierta curiosidad. Entre que iba a ser complicado hacerme entender e imaginando su conversación con la persona a la que llamara, desistí.
  • Algunas personas más me ignoraron.
  • Finalmente, una mujer suramericana, se prestó a ayudarme y llamar al número que le dije para pedir ayuda.
  • Estas cosas me han recordado bastante a la serie de vídeos de El Intermedio, Qué será lo que quiere el negro, en la que en muchas ocasiones eran inmigrantes los que ayudaban al actor mientras los españoles inventábamos excusas bastante cutres.

    2 pensamientos en “desconfiados por naturaleza

    1. Buena entrada, javi!!

      Hace 8 años una de mis primeras paradas del interraíl fue Bruselas. Sin saberlo, habíamos reservado en un albergue que estaba escondido en una zona de inmigrantes, así que nosotros, taaan de pueblo, nos perdimos y ni nos atrevíamos a preguntar. Al final nos ayudó un chico árabe de una peluquería, que dejó a medias a su cliente para acompañarnos hasta la misma puerta del albergue sin habérselo ni siquiera pedido.
      Ésta fue una de las primeras lecciones que aprendí viajando y sin duda ha sido de las más valiosas: ayudar a quien lo necesita. La gran mayor parte de las veces ni será peligroso ni a ti no te costará ningún esfuerzo y a la otra persona le sacarás de un problema, y la cara de agradecimiento que suelen poner no tiene precio 🙂

    2. Jejeje, me a echo gracia lo de la terraza, por que me a pasado lo mismo hace unas horas, por la salvedad que yo vivo en un atico, asi que te puedes imaginar, jeje si tenia telefono, pero teniendo en cuenta que estoy de vacaciones y no conozco ni a los vecinos pues mal lo llevo, jajaja y sin nadie aquien llamar aqui cerca :P, por suerte tengo dos terrazas, asi que e sacado mi espiritu aventutero, y e saltado al tejado, a retejar, jajaja menos mal que tenia abierto todo por aquello de ventilar xD

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