… o Hacia Rutas Salvajes en español. Dirige Sean Penn.
Cuenta la historia (real) de un chaval que se apartó del camino que la sociedad traza para nosotros buscando la libertad.
Para tipos aventureros como Rubén. que fue quien me la recomendó. Yo me quedo con un par de frases, el espíritu humano se alimenta de lo que vivimos y la felicidad no es completa si no es compartida.
¿quién no ha pensado alguna vez hacer lo mismo?
Ayer estuve en un Museo sobre métodos Tortura y la sensación que te queda tras verlo es de un mal cuerpo increíble. Independientemente de lo crueles, sádicas y terribles que fueran uno sale pensando que vive en un mundo mejor, lejos de la Santa Inquisición.
Hoy, ¿somos más civilizados? En principio parece que sí, pero mirando mi alrededor me entran las dudas. Hace bien poco, en España, ejecutábamos inocentes con el garrote, un método que ríete tú de las lapidaciones iraníes. Hoy en Guantánamo se practica la "privación sensorial" (la burocracia crea eufemismos cojonudos) con total impunidad. En Irak, los mercenarios matan, violan y aterrorizan a la población sin que ningún tribunal pueda juzgarles. La posición de la mujer en Oriente sigue jodida, en África las continuas guerras civiles consentidas y alentadas por Occidente dejan historias estremecedoras, los homosexuales son perseguidos y ejecutados en muchas partes del mundo.
Hoy parece que una descarga eléctrica es más humana que un látigo, pero el dolor es el mismo, y la indefensión y miedo del reo igualmente intensos. Una descarga humaniza los clavos de antaño, porque no vemos cómo se perfora la carne y la sangre brota. Nos repugna ver heridas y por eso buscamos métodos de tortura "limpios", que no dejan marcas.
Seguimos siendo seres despreciables.
Todos tenemos un lugar al que no debimos haber ido o al que no debimos haber vuelto. No es mi caso con Madrid, pero la canción expresa la desolación de estar fuera de lugar bastante bien.
Por cierto, la chica se llama Laura Rojas.
es mejor no olvidar con alcohol
Otro concierto, en la sala Búho Real. Muy bueno, una pena que no cantase Calles de Madrid…
Lucía cantando antes de marchar
La historia de dos personas que durante un instante rozaron algo parecido a la felicidad.
Una de las mejores películas de los últimos años. Aunque se trate de un drama, me ha recordado a Juno por lo entrañables que resultan los personajes y por la importancia que tiene la música en la historia.
No hay que dejar pasar, ni la peli, ni su música. Aquí Falling Slowly, ganadora de un Oscar a la mejor canción. En el post, la letra para irla leyendo.
Según la definición de la mami, es ñoña, pero mola.
… no vuelvo a salir contigo que siempre terminamos pedo por ahí…
la Menchu, previendo lo que venía.
No te preocupes, hoy no volvemos tarde que mañana tengo que conducir…
yo, no queriendo ver la realidad
Cagüen dios, Mini, otra vez igual
Pelón, volviendo a casa rebosante de bebidas espirituosas
Yo tomo mi dosis a diario. Alguna vez me he pasado pero la sobredosis de esto es como chupar teta de novicia. Va bien contra la crisis, contra el estrés, ayuda a ignorar a todos los gilipollas que hay por ahí sueltos (y fíjate que hay muchos) y a ver la vida de una forma mucho más sencilla.
¿Lo tiene de 600mg?
y todos me contaron que te vieron triste…
Una de las canciones más tristes que he escuchado, posiblemente a la altura de Rompeolas de Quique González.
Rebequita Jiménez, en directo, como mejor suena. Qué voz tiene esta muchacha…
anoche me bebí un litro de mi vida para ver tus fotos



