cómo hacer un estofado de carne

Lo de siempre. No tengo ni puta idea de cocinar, pero de vez en cuando, hay cosas que me salen bien. Esta receta es facilita y queda muy vistosa. Aunque lleva tiempo, la carne cuanto más lento sea el fuego, mejor.

Necesitaremos para unas cuatro personas, depende del hambre que tengáis, algo así como:

  • Una bandeja de carne de ternera para guisar (no sé de unos 500 o 600g, no suelo fijarme en eso, lo veo más a ojo).
  • Una bandeja de champiñones frescos (ni puta idea de cuánto pesan).
  • 2 ó 3 zanahorias.
  • 1 cebolla.
  • 2 ó 3 patatas.
  • Pimentón (picante!).
  • Vino blanco.
  • Aceite.
  • Sal

Al lío!!

Pica la cebolla. No hace falta un cebolla entera, con 3/4 es suficiente, pero con la cebolla da igual si te pasas así que no hay problema. Pelar y trocear las zanahorias en trozos no demasiado grandes si no te gusta masticar piedras.

En una cazuela (asegúrate de tener tapa) pon un culo de aceite a calentar, y cuando esté caliente añade la cebolla y la zanahoria. A fuego bajo, la cebolla no debe quemarse ni dorarse demasiado. Mientras, ve lavando y cortando los champiñones en láminas. Añadelos a la cazuela. Manténlo un ratito, siempre a fuego lento, y mientras coge la carne y córtala en trozos pequeños. La idea es que no haga falta utilizar el cuchillo para comer.

Una vez cortada sálala y añádela a la cazuela. Echa un vaso de vino blanco y añade un par de cucharaditas de pimentón. Remueve un poco para que el pimentón no se quede concentrado en un punto. Tapa la cazuela y tengo a fuego lento unos 40 minutos.

Se puede colocar la tapa al revés y poner agua fría en la parte superior. Con eso consigues que el vapor de dentro de la cazuela llegue a la tapa (que estará fría por el agua), se condense más rápidamente y vuelva abajo a formar parte de la cocción. Así se consigue que la salsa resultante tenga un sabor más intenso. No obstante, el agua de la tapa de cazuela se calienta rápidamente y hay que ir cambiándola (lo cual es un coñazo, no nos engañamos).

Después de esta demostración alquímica, volvemos a la realidad. Como tenemos un rato mientras el invento se va haciendo, cogemos las patatas, las pelamos y las cortamos en dados (o formas que se asemejen). Las freímos hasta dejarlas doraditas y nos las guardamos en un plato.

Una vez pasen los 40 minutejos, destapamos y vemos cómo vamos de líquido. Si hay mucho, podemos dejarlo 10 minutos sin tapa para que vaya evaporando. También podemos tamizar un poco de harina.

Si vemos que de líquido vamos bien (hay que tener en cuenta que con el calor, la salsa parece mucho más líquida de lo que queda después), añadimos las patatas fritas y lo dejamos todo 5 minutillos.

Et voila! Mojar mola, así que mejor que no se te haya olvidado bajar por pan.

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