Jun
19
Hoy, ha venido un tío y nos ha hecho un par de agujeros en el techo y la pared. Así, con un par de huevos. Aprovechando el jolgorio, una nube de marujas ha aparecido por nuestro piso comentando lo cara que está vida y asomando la cabeza por todos los lugares que les permitían sus arrugados cuellos. Incluso la rumana de arriba (una de las muchas, la que parece más vieja que el resto) ha hecho como que barría el descansillo (dudo que lo haya hecho en la vida) para no perder detalle.
Y nosotros, con cara de lelos, viendo cómo se llenaba el pasillo de cascotes.
Nos hemos quedado con un trozo de viga de souvenir